En esto Creemos

En la Iglesia Emanuel Roblemar confesamos una fe cristiana bíblica e histórica, firmemente arraigada en la Palabra de Dios y en la herencia viva de la iglesia a lo largo de los siglos.

Creemos en la autoridad de la Escritura

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, suficiente y autoritativa para la fe y la vida cristiana.
En ella conocemos quién es Dios, quiénes somos nosotros y el camino de salvación revelado en Jesucristo.

La Escritura es nuestra norma suprema, y todo lo que creemos, enseñamos y practicamos debe ser examinado a la luz de ella.

Creemos en el Dios Trino revelado en Jesucristo

Creemos en un solo Dios, eterno y santo, que existe eternamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Creemos que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, el centro de la revelación de Dios, el Salvador del mundo y el Señor de la iglesia.

Creemos en la salvación por la gracia de Dios

Confesamos que la salvación es obra de la gracia de Dios, recibida por la fe, y no resultado del mérito humano.
Creemos que Dios toma la iniciativa, que Cristo nos sale al encuentro y que el Espíritu Santo obra en nuestros corazones para llevarnos al arrepentimiento, la fe y una vida nueva.

La vida cristiana es una respuesta agradecida a esa gracia, vivida en obediencia y esperanza.

Creemos en la iglesia como el pueblo de Dios

Creemos que la iglesia es el pueblo redimido por Cristo, llamado a vivir para la gloria de Dios, a anunciar el Evangelio y a edificarse mutuamente en amor.

Reconocemos nuestra herencia apostólica, afirmando la fe transmitida por los apóstoles, y nuestra herencia reformada, que nos recuerda constantemente que la iglesia debe ser reformada a la luz de la Palabra de Dios.

Abrazamos la fe histórica de la iglesia

Afirmamos con gratitud los credos históricos de la iglesia, que han servido como confesiones fieles de la fe cristiana a lo largo de los siglos.
Estos credos no sustituyen la Escritura, pero nos ayudan a confesar juntos la fe que la iglesia ha creído “en todo tiempo y en todo lugar”.

Creemos en una fe que se vive

Creemos que la fe cristiana no es solo confesada con los labios, sino vivida en la vida diaria.
Por la obra del Espíritu Santo, somos llamados a crecer en santidad, amar al prójimo, servir con humildad y dar testimonio de Cristo en medio del mundo.

Nuestro Compromiso

Nuestro compromiso no es defender una tradición humana, sino permanecer fieles a Jesucristo, escuchar la voz de la Escritura y caminar en comunión con la iglesia de todos los tiempos, confiando en que Dios sigue obrando hoy con poder y gracia.